El fetiche Nazii hecho de pieles de perros sacrificados

Hemos definido el objeto fetiche como un objeto móvil, por tanto transportable, ubicado en el espacio interno de las casas, compuesto por elementos heterogéneos. Tal objeto existe entre los Bwaba de la región de Houndé: es parte de un culto de clan, ya que se refiere a una divinidad totémica común a un conjunto de linajes, el culto en sí se practica de forma autónoma dentro de cada linaje.

Entre los herreros, el más antiguo del clan es el encargado de custodiar este objeto: se deposita en el interior de la casa de los antepasados ​​del linaje, reconocido genealógicamente como el más cercano al grupo original. En esta casa se ubica todo el material religioso relativo a la fundación del clan, material que, cuando el linaje propietario desaparece por falta de heredero, puede tener que cambiar de territorio, es decir muchas veces de aldea, para pasar a ser propiedad de otro linaje. También se describe un objeto similar nombrado en las regiones del norte nadû; la etimología descompone el término dû, la “cola”, y na, del verbo na / naa, cavar profundamente, perforar, buscar por todos los medios, desplegar los esfuerzos para, hacer el imposible para … Los Bwaba de la región de Houndé clasifican este objeto fetiche en la categoría de objetos wahu; wahu también se usa para amuletos, talismanes, etc., y así se opone al término para altares propiamente dicho, que es mai, «cabeza», como en mieba nuu, literalmente «cabeza de los antepasados» para los antepasados ​​del altar. El objeto wahu que hemos estudiado es el del clan de herreros Didiro; sus dueños lo llaman el didiro nazii. Zii es la «cola», en el dialecto Houndé, como dû en nadû. Na, por otro lado, es la vaca, o nazii, «cola de vaca».

Envase de forma vagamente ovoide y de importantes dimensiones ya que puede alcanzar unos sesenta centímetros, el didiro -este es el nombre que le daremos a partir de entonces-, se presenta en forma de pieles de perro sacrificados, enrolladas, superpuestas una encima de otra hasta hacer un paquete. Los únicos animales que se pueden sacrificar para la fabricación de este objeto son perros con pelaje leonado o, posiblemente, gallinas y cabras negras.

No ampliare el simbolismo de los colores pero daré como indicación, algunos detalles: el color negro tiene un valor negativo y generalmente se asocia con lo peligroso, con el mal, con la enfermedad, con la traición. Los propios herreros tienen este color como atributo emblemático, ya que es el del carbón vegetal producido por su actividad. El rojo es, por supuesto, el color de la sangre, pero también de la vida, la violencia y la fuerza. Como el negro, se cree que es peligroso. Los dos colores se oponen en esto al blanco, el color de la orden: así, el órgano examinado del pollo sacrificado debe ser blanco (el pollo con el «corazón claro») si la víctima es aceptada por el destinatario de la ofrenda. ; De la misma manera, la ceniza o la tiza que se ofrezcan en los altares de los antepasados ​​serán blancas. El didiro sólo puede ponerse en contacto con lo rojo o negro y no con lo blanco.

El hecho de que todo esto se trate del sacrificio de perros tampoco carece de importancia: el perro es de hecho un animal terco, violento y difícil de matar. Es ambivalente: en el pueblo, es el guardián de los animales y las casas, en el monte, es un depredador, asesino de animales. La elección de este animal reconocido como agresivo, el color rojo de su pelaje, marca claramente el carácter de «poder peligroso» que le otorgan sus dueños al objeto. Agreguemos que el perro es generalmente prescrito como víctima durante eventos que presentan para la comunidad del pueblo momentos de tensión dramática, como la iniciación, la muerte súbita del terrateniente principal o el incumplimiento de la prohibición. Lo mismo se aplica cuando estos hechos conciernen a un linaje o a todo el clan: así, para el clan Didiro, en el caso de un acto sacrílego cometido en una fragua o durante el ritual de cambio de tronco del yunque sagrado, en muerte inexplicable, o durante el matrimonio de un niño del linaje. En otras circunstancias, aparentemente menores (solicitud de lluvia, matrimonio de una hija del linaje, acto de propiciación por falta menor), es la gallina o la cabra negra quienes se ordenan. Si el evento ocurre dentro del linaje descendiente del grupo fundador, todos los líderes del linaje Didiro deben acudir al Didiro nazii de este linaje heredero.

©️ngangamansa.com

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