OTRAS RELIGIONES

Siendo el tema principal de este blog las religiones africanas y religiones africanas del nuevo mundo, no podía olvidarme de otras menos conocidas pero igual de importantes. Como religioso serio, solo hablo de lo que conozco. No hablo de temas que desconozco pues estaría faltando a mi seriedad y sinceridad.

Vamos a conocer mas de cerca Los Araras. El nombre de Arará fue dado en Cuba a los esclavos pertenecientes a las etnias ewe, adjá, y fong, capturados en el territorio del antiguo reino de Dahomey, hoy República de Benin. Aunque existieron ilotas de este grupo por casi todo el país, solamente pudieron rehacer sus cultos en las provincias de La Habana y Matanzas, donde su transculturación recibió el nombre de Regla Arará, hoy vigente sólo en Matanzas.

También los Abakuas. La sociedad secreta Abakuá se desarrolló en Cuba hacia el 1820 entre los esclavos negros recién Ilegados de Calabar o Carabalí (actual Nigeria), y encontró rápidamente adeptos entre los negros ―esclavos o no―, los mulatos e incluso algunos blancos de extracción humilde de La Habana y Matanzas. Las condiciones económicas, las necesidades crecientes de mano de obra por una parte, y el proteccionismo que rodeaba a las clases acomodadas en los mejores barrios de la capital, facilitaron por otra parte el nacimiento de una organización sociopolítica como la de los abakuá. En las colonias inglesas en el mar Caribe, se les llamaba «hombres leopardo». En idioma efi o ekoi, la palabra «ekwe» (empleada en las ceremonias) significa ‘leopardo’. En 1836 las «potencias» abakuás empezaron a expandirse en toda Cuba a partir de la villa de Regla. La primera de esas sociedades secretas diseñadas por los esclavos carabalíes o del Calabar (la actual Nigeria) se llamó Efí Butón. Sus miembros, que juraron el secreto código de comportamiento y autodefensa, pertenecían a la tribu apapá efí y provenían de la dotación doméstica de una ricachona habanera. Solo eran negros y no admitían mulatos, muchos menos blancos.

Y, por ultimo, los Iyesas. Los Iyesá forman una de las subtribus yoruba y habitan en la región de Ilesha, en Nigeria Occidental. Durante los siglos de la trata negrera entraron en Cuba negros de esta procedencia bajo la dominación genérica de lucumí, término vago que incluía a los más diversos pueblos de la Costa de Guinea. Hacia principios del siglo XIX ya habían logrado rehacer sus ritos y otras manifestaciones culturales, ajustándolas al nuevo ambiente de la Colonia. En las provincias de La Habana, Matanzas y Las Villas, existieron varios cabildos de esta «nación» africana, pero siempre íntimamente relacionados con los pertenecientes a las otras subtribus yoruba, con los que muchas veces se confundían. Aunque existían diferencias en aspectos del rito, de la lengua, de la música, etcétera, entre unos y otros, la presión esclavista facilitó la aglutinación y fusión de sus formas culturales. Iyesá, iyesa, iyecha, irecha, iecha, ichesa, yecha, yesá, yesa modu y yeso modu ibokú son diversos nombres con los cuales se designan, en la actualidad, las manifestaciones musicales y rituales traídas a nuestro país por esos cautivos y que sobreviven en nuestros días ya cubanizadas, como una prueba más de la resistencia ofrecida por los africanos y los criollos que conservaron esas tradiciones al proceso de transculturación forzosa impuesto por las clases dominantes de los períodos colonial y seudo republicano.

©️ngangamansa.com